viernes, 4 de diciembre de 2009


Y entonces... te lo dice. Te dice aquello que esperabas escuchar desde hace mucho, mucho tiempo. Que te quiere y que quiere estar con vos. Y te lo dice y te quedás como una tonta mirándolo pero sin decir nada. Tarde. Te das cuenta de que es tarde, que ya no te importa escuchar esto cuando unas pocas semanas atrás hubieras dado lo que sea para oirlo...